Parece mentira en los tiempos en que vivimos que aún haya quien utilice expresiones como: -es que es madre soltera- o -es un niño de padres separados- como advertencia de que ambos no son de fiar.
Es para llevarse las manos a la cabeza, echarse a llorar o comportarse como una victima de una "familia desestructurada" y cometer un asesinato. Porque como todo el mundo sabe: los asesinos más peligrosos de la historia eran hijos de padres separados y madres solteras. Esto debe ser la razón, también, de que haya tanto maricón. No en vano el clásico modelo de familia instaurado hasta hace unos años, ha dado como resultado una sociedad ideal en la que todo fluye maravillosamente, no existe la violencia, ni el fracaso escolar, todo el mundo es heterosexual y la prostitución es para que las señoras casadas puedan seguir siendo mujeres decentes.
Ironías a parte, es realmente triste que aún existan conceptos tan arcaicos y que únicamente se entienda como familia respetable a la compuesta por un papá (infiel, si es posible), una mamá (amargada y desquiciada) una niña y un niño (espectadores involuntarios de las broncas de papá y mamá). Los tiempos han cambiado y las familias con ellos. Ser una persona brillante depende de muchas cosas: una de ellas haber crecido en un entorno óptimo, es decir, con cariño, seguridad y, obviamente, las necesidades básicas cubiertas, y esto tan sólo depende de la responsabilidad individual a la hora de crear una familia, aunque tampoco sea una garantía. Pero la libertad a la hora de relacionarse debería ser la máxima de una sociedad que pretende pasar por tolerante.
Es para llevarse las manos a la cabeza, echarse a llorar o comportarse como una victima de una "familia desestructurada" y cometer un asesinato. Porque como todo el mundo sabe: los asesinos más peligrosos de la historia eran hijos de padres separados y madres solteras. Esto debe ser la razón, también, de que haya tanto maricón. No en vano el clásico modelo de familia instaurado hasta hace unos años, ha dado como resultado una sociedad ideal en la que todo fluye maravillosamente, no existe la violencia, ni el fracaso escolar, todo el mundo es heterosexual y la prostitución es para que las señoras casadas puedan seguir siendo mujeres decentes.
Ironías a parte, es realmente triste que aún existan conceptos tan arcaicos y que únicamente se entienda como familia respetable a la compuesta por un papá (infiel, si es posible), una mamá (amargada y desquiciada) una niña y un niño (espectadores involuntarios de las broncas de papá y mamá). Los tiempos han cambiado y las familias con ellos. Ser una persona brillante depende de muchas cosas: una de ellas haber crecido en un entorno óptimo, es decir, con cariño, seguridad y, obviamente, las necesidades básicas cubiertas, y esto tan sólo depende de la responsabilidad individual a la hora de crear una familia, aunque tampoco sea una garantía. Pero la libertad a la hora de relacionarse debería ser la máxima de una sociedad que pretende pasar por tolerante.



