domingo, 23 de febrero de 2014

Esto no es un volver


Fíjate qué cosas, casi ni recordaba dónde había puesto las llaves de este sitio pero al final, después de mucho buscar, han aparecido en un viejo baúl lleno de polvo y recuerdos.
  
Al abrirlo he recordado el día en el que llegué aquí. Hace casi una década que me trajo y es que a pesar de que agotó todas las posibilidades de permitirme creer en él, me entrenó en el desamor y me enseñó el lugar en el que llorarlo de la mejor forma: sangrando por lo dedos.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Cuatro horas

No sabía porqué pero su mente se estaba llenando de recuerdos.  
Por alguna razón que desconocía aparecían, como fotogramas, escenas que componían un proyecto de vida. 
Aquella sonrisa infinita tras invitarla a una copa. Las noches enteras hablando por teléfono, sin hablar. La impuntualidad de él, que tanto le irritaba y que al final aprendió a llevar mientras rellenaba crucigramas en cualquier esquina de la ciudad que los había visto enamorarse. Enamorarse. Enfadarse. Llorarse. Como cuando ella le confesó que estaba embarazada y no pararon de llorar mientras hacían el amor susurrándose  sin parar –Te amo, te amo, te amo-. 
La vida juntos era una rutina deliciosa. El olor a comida de los domingos. Los viajes juntos. Las anécdotas. Como aquel verano que perdieron las maletas en el aeropuerto de Latakia y se pasaron los quince días con pareos de seda. Cada vez que veian las fotos se morían de la risa. La risa. Su risa. Eso fue lo que le enamoró de ella. No podría vivir sin aquella dulce banda sonora. No. No. No.

Qué feliz soy. Qué suerte tengo de ser yo quien lleva cuatro horas en el quirófano.

sábado, 23 de octubre de 2010

Los solteros cuarentones ya no son solteros de oro

He desarrollado una nueva teoría que puede ser de gran utilidad para el mundo.
Si un hombre llega soltero a los cuarenta se hace homosexual, pero si este mismo hombre mantiene la soltería hasta los cuarenta y cinco se convierte en un psicópata.

jueves, 21 de octubre de 2010

La extrema derecha, como solución a la crisis mundial.


Las crisis económicas y políticas se han sucedido a lo largo de la historia, por diferentes razones, pero lo que está claro es que forman parte de un proceso predecible. Y esto va más allá de la política, que desde hace mucho tiempo no existe y se reduce a intereses económicos de “unos” y de “otros”.

El problema de la inmigración (sí, es un problema), tiene origen en las subvenciones que reciben los políticos por guardar a la “chusma” que nadie quiere, porque queda mal donde la pongas.

La delincuencia, tal y como la entendemos en un país “desarrollado”, es algo inherente a la pobreza y la pobreza es una tragedia útil para muchos, ya que permite, entre otras muchas cosas la creación de ONG´s que siempre son muy útiles para dar un lavado de cara al tema fiscal o grandes campañas políticas con nombre propio. Aún me acuerdo de la del 0´7. Y esto es una mínima parte de lo que hay detrás de todo esto.
 
Nosotros, humanos de a pie, no sabemos más que lo que nos cuentan, y nos cuentan poco y mal.
Las estadísticas nos dan información más o menos certera, y no las voy a cuestionar pero generalizar cuando se habla de seres humanos supone el riesgo de llevarte por delante a gente que tiene los mismos derechos y obligaciones que tú y que yo.

Yo, personalmente, no me siento capaz de levantar barreras infranqueables a nadie, ni a matarme por una bandera, ni a defender a un político. Yo pienso que somos una sociedad podrida desde hace mucho y que nos merecemos lo que tenemos.

Y lo peor es que la opinión del pueblo ya no tiene valor, porque el voto es sólo un grito al vacío, si las opciones políticas no ofrecen soluciones reales.

martes, 31 de agosto de 2010

¡Oh, oh, cógelo!

Hoy ha sido el día. Supongo que llevaba semanas pensándolo. O quizá no. O quizá sí. O no sabe ni lo que quiere, pero está claro que a mí no. Y me lo ha dicho así, sin más, con la serenidad del verdugo que baja el hacha hasta que siente como el cuello del sentenciado a muerte cruje al cortarse mientras el afilado filo separa de un golpe seco la cabeza del cuerpo, aun caliente y sangrante. Sí, algo así ha sido.
Y yo que no lloro ya por nada, salvo por todo aquello que me hace llorar, me he subido digna al metro, disfrazada de una de esas gilipollas que van con gafas de sol incluso a varios metros bajo tierra. Lástima que a mí me lata el corazón. Así que me he colocado los cascos del mp3, he dado al play y ha comenzado a sonar una guitarra eléctrica. Mientras la luz se iba oscureciendo, y la gente ha comenzado a moverse al son de la música que hasta ese momento pensaba que sonaba sólo para mí, así que para no ser menos yo también he comenzado a bailar hasta que no sé de qué manera ha aparecido un micrófono en mi mano y al mirarme en una de las ventanas no me he reconocido. Mi pelo había crecido, mis pantalones ensanchado, mi camiseta se había convertido en una blusa semitransparente y suelta y mis zapatos habían desaparecido. Estaba fea de cojones. Pero he comenzado a gritar: -Didn't I make you feel like you were the only man -yeah! Didn't I give you nearly everything that a woman possibly can? Honey, you know I did! And each time I tell myself that I, well I think I've had enough. But I'm gonna show you, baby, that a woman can be tough-.

Todo el mundo estaba enloquecido, bailando y dando palmas. Yo recorría el metro, micrófono en mano, girando sobre mí misma sin parar de cantar. Al fondo un chico negro tocaba la guitarra. Me he acercado hasta él y hemos cantado juntos: -Take another little piece of my heart now, baby! oh, oh, break it! Break another little bit of my heart, now darling, yeah, c'mon now. oh, oh, have a. Have another little piece of my heart now, baby. You know you got it -whoahhhhh!!
-.
En este momento se ha unido incluso el conductor del metro, que agitando su melena ha animado a un chaval postrado en silla de ruedas, que de la manera más natural ha saltado de la silla para bailar con todos los demás y entonces todos juntos hemos cantado: -Come on, come on, come on and take it. Take it! Take another little piece of my heart now, baby!-.

-Din don din. Próxima estación: Paseo de Gracia-.

Todo ha vuelto a la aparente normalidad, he recuperado mi aspecto inicial, los pasajeros han seguido con su trayecto y yo me he bajado del metro, con un terrible dolor de garganta.




miércoles, 28 de julio de 2010

Puertas

Una habitación. Un pequeña habitación llena de puertas. Mi puerta es blanca, lisa, limpia y brillante.
Hay muchas puertas, demasiadas, no puedo contarlas porque las puertas aparecen y desaparecen. Mi puerta es la única que no se mueve y sigue siendo la más blanca, lisa, limpia y brillante. Pero a mí me llaman la atención las otras, me atraen sus brillantes colores. Me seduce pensar que habrá detrás y juego a inventarme la perfección de su interior.
 
Hace algún tiempo no pude controlar mi curiosidad y abrí una de las puertas. Era más grade que las demás, parecía de madera maciza y no lo pude resistir, pero tras ella no había más que agua y se inundó la habitación. Pasó mucho tiempo hasta que conseguí sacar todo el agua, casi me ahogo. Pero mi curiosidad continuó intacta y al poco tiempo volví a intentarlo con otra. Ésta contenía un yermo desierto de arena, cactus y escorpiones que me hizo desaparecer bajo la arena. Tras mucho esfuerzo conseguí limpiar de nuevo la habitación y volvieron a lucir las puertas.
 
Descansé algún tiempo y me limité a observar el ir y venir de todas ellas, hasta que comprendí que al igual que las puertas, la habitación también iba cambiando y que una misma puerta parecía muy diferente si cambiaba la luz, el color de la pared o el del suelo. Yo misma iba cambiando en función de la experiencia de cada puerta, a veces, incluso llegué a preguntarme si yo sería una puerta más.

jueves, 22 de abril de 2010

Inexistente Estacionalidad

No sé cuántos inviernos han pasado desde que te fuiste. Desde que nos fuimos. Tampoco sé si los inviernos siguen siendo tan fríos ó si ya está llegando la primavera. Lo que tengo claro es que el invierno terminó en ti, y contigo.

miércoles, 7 de abril de 2010

Destápala

La vida es justamente eso: un laberinto donde ir pasando pruebas y entre prueba y prueba, a veces, te encuentras con la magia que motiva la continuidad. El amor. Y te puedes equivocar, la vida tiene un amplio margen de error, no pasa nada si cometes un error o veinte. El juego continúa y la vida sigue siendo maravillosa, por complicada que sea la prueba, por mucho que te cueste resolverla, la magia está ahí. Y sólo hay un responsable de tu vida: tú.

sábado, 13 de marzo de 2010

Una pregunta, una respuesta y un cuento de amor.

- Mamá, mamá ¿Cómo llegué yo al mundo?.
- Verás hijo mío, siéntate.
Lo primero y más importante era tener un buen par de semillas: dos corazones, tu padre y yo, en una misma maceta, nuestro hogar.
Una vez los corazones estaban plantados fue necesario el mantenimiento de éstos, regarlos con ilusión, cariño, ideas, proyectos, sonrisas. Regarlos con amor. Después de un tiempo los corazones habían echado raíces a modo de brazos. Éstas los entrelazaron, como un abrazo real y figurado. Estaban fuertemente unidos, por eso pensamos que podíamos incluir un nuevo corazón para continuar regando nuestra maceta y hacernos, aún, más fuertes. Cuánto más fuerte es la unión, más fácil es resistir los inviernos, a veces, tan duros y fríos.
Poco después te encontramos, estabas esperándonos en un jardín, rodeado de otras semillas desperdigadas y sin sistema de regadío. No dudamos en sacarte de allí.
Así hijo mío, llegaste al mundo.

viernes, 5 de marzo de 2010

Teoría LXXV

El lujo es la mayor muestra de mala educación e insolidaridad de nuestro tiempo.