miércoles, 8 de junio de 2005

A mi amigo:


Recuerdo cuando nos conocimos. No sé como fuiste capaz de acercarte a mí, te trataba fatal, pero tú siempre respondías con alguna ironía en forma de reto y al final lo conseguiste: te quise. Sé que no como tú necesitabas, pero te quise y te quiero.

Los dieciocho años que nos separaban eran un valor añadido que transformabas en tranquilad y confianza. Me gustaba saber que cualquier cosa que saliera de mí a ti te parecería buena, que mi mal carácter (la furia de la diosa lo llamabas) te apasionaba y mis juegos, simplemente, te enloquecían. Me amabas tal y como era sin exigirme nada más.
Reparabas en cada uno de los poros de mi ser, valorabas mis diminutas manos de niña pequeña y cada cosa que te gustaba te recordaba a mí. Incluso aquella película, Amelie, que decías que la protagonista era como yo. Quizá cuando decías que eras la persona que más me quería en el mundo, mientras yo me burlaba, tenías tu parte de razón.

Sabía que estabas enamorado de mí y no tuve la más mínima delicadeza, lo sé. También sé que los desengaños a los cuarenta duelen más que a los veinte y quizá por eso ya no quieres saber nada de mí. Pero aún así necesito que sepas que pienso en ti, que me siento más sola desde que no estás en mi vida, que Madrid me recuerda a ti y que el Museo del Prado sólo terminaré de verlo contigo.

¿Sabes? Te echo de menos

14 comentarios:

jesúsb dijo...

bonito homenaje

Kostas H. dijo...

Joder tía, me recuerdas a alguien...
Si es que, no aprendemos, no aprendemos.
Grasias por este detallazo...
Un beso de caricias.

Isthar dijo...

Duele ser capaz de ver las cosas con la distancia que da el tiempo, con el aprendizaje de la experiencia. Y sobre todo duele la ausencia de lo que perdimos por no saber hacer las cosas de otra manera...

Y seguramente, él también te echará de menos...

oscura dijo...

Hola

Imhotep dijo...

La soledad te traiciona.

Una hija de puta con clase dijo...

No es la soledad lo que traiciona, son las personas.

Kostas H. dijo...

Yo,siento, luego existo, jejeje.
¿No apareces nunca por el msn?.Da un toque, cuando lo hagas.

Kostas H. dijo...

Por cierto, estoy de acuerdo contigo: la soledad, es la soledad; las personas, son las que mueven la vida, son las que sienten -cuando pueden sentir-, las que hacen y deshacen las cosas: ellas, son las que traicionan...,
cuando traicionan, vamos;
y son las que aman,
cuando aman;
y son las que follan,
cuando follan
(¡uy, perdón, ¿debía quizás decir eso de "Cuando hacen el amor"...?).
¿Nunca lo habéis hecho dando un beso?, ¿o mirándole más allá de su mirada?, ¿o agarrándele estrechamente por las caderas para que así sintiera todo tu fuerza, todo tu cuerpo, toda tu alma?.
Espero que no sea el único, vamos.

Ramón dijo...

Tiene usted un blog genial, señorita.

Bravo.

Una hija de puta con clase dijo...

Como empieza a doler que alguien menor que yo (en edad) se dirija a mí con un “usted”.
¡Oh dios mío!
XDDDD

Una hija de puta con clase dijo...

Suerte que no tuvo en cuenta su retirada del léxico y usó el “señorita” ;-)

Ramón dijo...

Uhmmm... Si te digo la verdad, ni siquiera sabía la edad que tienes (ahora ya sí; la curiosidad me ha empujado a recabar el dato de tu perfil).

Lo mío ss una expresión, sin más. He llamado de 'usted, señorita' a más de una de mi misma edad.

Así que, tranquila. Don't worry. No te sientas aludida :)

Un saludo.

Total Mess dijo...

"No es la soledad lo que traiciona, son las personas."

En estos días ando susceptible y me tocó esta respuesta tuya en particular.
Y me lleva a preguntarte...
No será que nuestras soledades nos hace más vulnerables y nos volvemos presa fácil para que nos traicionen?
Ya sé, suena rebuscado. Probablemente lo sea.
Mi mononeurona no está trabajando al 100% ultimamente.
Por otra parte, un placer leerte.

ybris dijo...

¿Se lo has dicho a él?
No puede ser que no acabes de ver el Museo del Prado.
Por lo que cuentas es sin duda un tío formidable.

Besos.