miércoles, 19 de diciembre de 2007

Crónica de un adiós sin anunciar

Se despertó una mañana, como todas las mañanas ya había anochecido. Un café desanimado con leche desilusionada sirvió para comenzar su solsticio de invierno.

Afuera hacía frío, decidió no salir de casa, ni ducharse, ni devolver las llamadas. Decidió, por una vez, pensar en ella y solamente ella. Entonces todo dio un repentino giro. Abrió las ventanas, llamó a todos sus amigos, buscó su mejor vestido, su mejor lencería, se depiló, se duchó, se maquilló y peinó. Todo estaba listo para comenzar de nuevo, para encontrar la felicidad, la tranquilidad.


Horas después los vecinos golpeaban la puerta alarmados por el olor a gas. Los bomberos la encontraron tendida en la cama, con los ojos cerrados y con la placida sonrisa de aquel que ya no sufre. Junto a su cuerpo una nota manuscrita que decía: perdón por no despedirme.

16 comentarios:

Enfant Terrible dijo...

Wow..que buen texto.

Muack!

Furtiva dijo...

Hermosa para el último encuentro con la vida, para entrar a lo desconocido, quizás sí, finalmente la felicidad...

ybris dijo...

Desánimo y desilusión pueden acabar en adioses con olor a gas como éste.
Razón de más para no desilusionarse nunca.
Ya vendrá el tiempo de marcharse.

Besos

Margaret Castor dijo...

Estoy seguro que si ese desayuno hubiese sido compartido con alguien, aún igual de desanimado,igual de descafeinado, pero alguien cerca, al fin y al cabo...la historia podría tener otro final...la soledad debería estar prohibida por ley.

Enorme tu blog, gracias por compartir tus orgasmos.

http://avecesmepierdo.blogspot.com/

Un saludo hija de puta

theyedropper dijo...

Me encanta los finales amargos, son mas reales, como la vida misma.
Hijadeputa sabes como ponerme los pelos de punta y la carne de gallina con cada letra. Si yo cometiera ese ultimo acto de valentía-cobardía haría exactamente eso, muerto pero lo mas guapete posible e instruciones para que el forro del ataud pegara con el color del pañuelo del traje.

Anónimo dijo...

Fantástico relato.

Lunarroja dijo...

Había esperanza... A veces se rompe, sí.

Dick Burns dijo...

Y la existencia de quien decidió quedarse continuó su derrotero atrompicado. Durante años había esperado a que ella le diera el sí definitivo. En vano. Ahora comprendía que todo había sido una pérdida de tiempo y que no tardaría en enamorarse de otra.

Anónimo dijo...

Me has hecho llorar.
Porque a veces, todo parece tan sencillo, y tan complicado.

M.

Peggy dijo...

si ,es una historia de un adios al mundo , el mayor acto de voluntad , aunque no lo comparta , lo expresaste muy bien .


un saludo

Negative dijo...

que fuerte eres UHDPCC o_O

que te pillao! jijiji

Una hija de puta con clase dijo...

Por tu culpa ha sido ;-)

juan rafael dijo...

En la tienda he tenido algunas clientas que han comprado panties para su mortaja.

Juan dijo...

El "antesmuertaquesencilla" no iba con ella eso está claro.

Treiral_ dijo...

Cuantas novias habré perdido así XDDD

SuPeR CoW dijo...

wow que buen texto, removio cosas en mi gracias, tienes un blog interesante