miércoles, 2 de mayo de 2007

Piel


La tecnología es uno de esos avances que bien utilizado ofrece posibilidades infinitas en casi todos los aspectos. Uno de ellos las relaciones humanas. Gracias a Internet, gente que vive a miles de kilómetros puede comunicarse a diario, incluso es posible hacer amigos. Pero claro, esto es como la dinamita, que fue inventada para facilitar el trabajo en la mina y una vez en las manos de los humanos fue utilizada para matar. El caso de Internet no es tan radical, pero si preocupante cuando éste es el único medio de comunicación y las emociones se traducen en correos electrónicos o besos en gif, llegando incluso a culminar en algo que hacen llamar cibersexo.
La piel es, a veces, una barrera, pero superarla es uno de esos placeres divinos que la vida ofrece de cuando en cuando. Afortunadamente para eso el humano dispone de lengua, manos, nariz, ojos y oídos. Cinco sentidos para disfrutar de una piel.
Internet está bien para “acercar”, pero jamás debe sustituir una caricia.

12 comentarios:

ybris dijo...

Deliciosa frontera la piel.
La palabra y la comunicación son otra cosa que nunca podrá sustituir ese inmenso placer de traspasarla.

Un beso

Esceptico dijo...

"The pillow book", de Peter Greenaway: una película donde la piel tiene un tratamiento... algo diferente.

Cuando caí por los turbulentos mares de internet creí ver en todo este tinglado un paso gigantesco hacia la unión entre las personas: un día podía hablar con alguien de Lérida, otro día con uno de Chile y esa misma tarde me carteaba con un mexicano...

Al ir conociendo más a quienes usamos este medio me di cuenta de la gran cantidad de internautas que utilizan esto como un medio para mantenerse recluidos en su inseguridad. Fue entonces cuando comencé a utilizar el apodo de "Escéptico", el cual no he abandonado.

Creo que esto no debería ser más que un medio como otro para conocernos. Tocar una piel húmeda, lamer un cuello, husmear en una vagina, oler una axila o tomar un sorbo de "Quinta Sardonia" del 2004 en el ombligo de quien pronto penetrarás no puede ser sustituido, creo yo, por ninguna relación cibernética.

Pero claro, como todo, va en gustos...

Adulter dijo...

Las caricias de palabras son un pobre sucedáneo.
Extrañamente perturbador, a veces, pero sucedáneo igualmente.

Pero yo sé que cuando pulse Enter habrá una caricia más junto a tus palabras. ;)

juan rafael dijo...

Por supuesto, donde estén las tres dimensiones...
lo que pasa es que con dos dimensiones es más cómodo: leer, ver la tele, navegar...

Toy folloso dijo...

El cine, el correo, el periódico, las novelas, el teléfono; eso ya estaba aquí pero Internet lo ha mezclado y nos lo ha brindado con su brutal inmediatez.
Más, ¿qué tiene a ver con la piel? (pregunta un bien follado).

Jano dijo...

El día que la tecnología suplante a la piel,... los humanos os volveréis completamente locos.

No recomiendo relaciones a distancia, pues no se puede cambiar piel por email, no se puede cambiar lo que está hecho para estar cerca, por lo que está hecho para estar a distancia.

Pero si aún así estáis condenados a una relación a distancia, la tecnología os puede echar un cable. Buscad en Google: "Teledildonics". Os hago parte del trabajo, entrad en esta web: http://www.sinulate.com/

macropovov dijo...

sublime vuestro comentario...
hoy la realidad parece estar reducida solo a su reflejo y el extrañar la piel cálida del otro puede ser la angustia que parecer resoplar la gris ciudad.

coco dijo...

Como las caricias siempre me las hago yo...

Indigente Iletrado dijo...

Es lo paradógico: son herramientas -telefonía celular o internet- que están diseñadas para abrevar los tiempos y acercarnos con el prójimo pero, al contrario, están alejándonos y condicionando el contacto que tenemos entre nosotros.

No, jamás debe sustituir un teclado el roce de una mano.

Ricardo dijo...

Gracias a internet pude leer tus líneas, te coloqué en mis links, un abrazo cibernético...

*o_o* dijo...

Lo se.
Siempre he querido ser taxidermista.
:)

Fran dijo...

Nunca se podrá sustituir una caricia, ni un beso, ni un abrazo, ni el sexo de verdad... Y quien lo intente con internet se engaña.