La última vez que viste a tu mejor amigo del colegio. La última vez que estuviste en aquel bar, de aquel país asiático. La última vez que saboreaste aquel licor. La última vez que te besó…
Recuerdos Perennes
Aún recuerdo la sensación de su lengua entrando en mi boca, apoyada contra la librería de su salón, mientras que por la entreabierta puerta del comedor podía ver como su mujer preparaba la cena. Tampoco puedo olvidar el momento en que su mano subía mi falda y manoseaba mis nalgas mientras susurraba: -Yo sé qué te gusta-. Ni he olvidado su habilidad para quedarse a solas conmigo.
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