domingo 15 de marzo de 2009

Ay de ti

Ay de ti, si no se te eriza la piel, si no cierras los ojos y puedes volar hasta tu amor. Ay de ti, si tus brazos no se elevan simulando una torpe batuta de director de orquesta. Ay de ti si no suspiras, si no entiendes la letra. Ay de ti, si tu mano no busca los latidos en tu pecho. Ay de ti, si por tus mejillas no recorre una lágrima emocionada al sentir a La Divina.

domingo 1 de marzo de 2009

Elegir: el origen del caos

Que los seres humanos tropezamos dos veces en la misma piedra es algo por todos conocido, incluso que podemos hacerlo en muchas más ocasiones. No en vano hay personas casadas, incluso, en terceras y cuartas nupcias.

Estos “errores de repetición” están fundamentados principalmente en la recurrente y obsesiva manía de buscar opciones. Cuantas más mejor. En todos los ámbitos. Y este es el origen del caos instalado en la sociedad de manera constante, siendo la base de casi todos los problemas que se tratan de solucionar a diario con psicólogos, con despidos, con divorcios, con guerras, etc…

El humano desgasta cada segundo de su existencia en buscar posibilidades, para escoger siempre la mejor, la que le haga más feliz, la que más le beneficie. El problema es que una vez ha escogido, con toda la dificultad que suele entramar, se atormentará por la terrible duda de haber elegido, o no, la mejor de todas y después de un tiempo volverá a buscar más opciones, viviendo constantemente en una lucha existencial por poder elegir.

Estudios científicos han demostrado que las sociedades en las que ciertas cosas están impuestas por su religión ó por su forma política, son más felices que las sociedades en las que hay más libertad de elección. No obstante, estas sociedades luchan por conseguir el caos de elegir. Parece, que lo verdaderamente importante es ser el responsable de la lucha existencial de cada uno.