Los animalitos quieren fama

Me gustaría saber qué pensaría la granjera si supiera que alguno de sus animalitos pasa media jornada leyendo mi blog y la otra inventando la manera de ofenderme.


Expopress

Carta a un empleado

Barcelona a 15 de noviembre de 2007

Querido Juan Carlos:

Imagino que te sorprende que me dirija a ti, sé que no lo he hecho nunca de una forma tan cercana, pero como tú comprenderás esto es una empresa muy grande y sois muchos los que trabajáis para mí.

Hace ya muchos años que estás a mi servicio y aunque desde lejos te observo y, la verdad, creía que te sentías bien con tu puesto y con las actividades del mismo. Siempre me he ocupado de pagarte puntualmente y de que no te faltara nada ni a ti, ni a toda tu familia, tan prolífica ella. Pero, Juancar, tu comportamiento en la Cumbre Iberoamericana me ha desconcertado. Siendo un rey senior como eres, hay cosas que no se te pueden permitir. Yo sé que Hugo saca de quicio a cualquiera, pero para eso pago a José Luís, para que él haga el trabajo sucio. Tú sólo te tienes que limitar a representar al país y para eso te pago los viajes al extranjero y los hoteles de cinco estrellas, y los coches de lujo, y los trajes y la laca de Sofía. Por cierto, dale recuerdos a Sofía y dile que no te meta tanto el bajo de los pantalones, que van a pensar en el extranjero que somos un país pobre y no nos llega para pantalones de tu talla.

Bueno Juancar, no le des más vueltas a esto, por esta vez lo vamos a dejar así y no te sancionaré. Te seguiré pagando puntualmente como hasta ahora y te mantendré la subida anual. Pero no me vayas a pillar una baja por depresión o algo así que Felipe está aún muy verde y tiene que hacer un niño, ya sabes por aquello de la Constitución.

Por cierto, que me he enterado de lo de tu hija y el marido. Tú no sufras que Elena es muy guapa y muy lista, además Jaime no era hombre para ella. Y ya no te robo más tiempo que tienes mucho trabajo por hacer. Decirte sólo una cosa, hay que intentar que en los medios de comunicación hablen mucho de esto para evitar que hablen de cosas sin importancia como el precio de la vivienda ó la última subida de la cesta de la compra.

Sin más me despido, no sin antes desearte una feliz navidad:

Una hija de puta con clase

Un día en la granja

Iba yo un día caminando por un prado cuando comencé a escuchar unos sonidos que a cada paso se tornaban más fuertes y definidos. Resultaron ser unos animales que habitaban en una preciosa granja. Como en ese momento no tenía nada mejor que hacer, decidí aventurarme y entrar en ella.

Rápidamente me recibió la granjera. Era una mujer de unos cuarentaitantos, curtida por la vida en el campo y aparentemente muy agradable. Me invitó a pasear por su granja y conocer a todos sus animales.
Después de un suculento plato y una reposada siesta me acerqué al lodazal, donde los cerdos jugaban felices y tranquilos. La cerda mayor me propuso entrar con ellos y jugar también, pero al rechazar su proposición me miró con desprecio y me dio la espalda junto al resto de sus compañeros. Fue entonces cuando fui a ver a las gallinas. Éstas estaban todas detrás de un enorme y orgulloso gallo cacareando como locas. El gallo me miró seductor ante la rabia de las gallinas, que inmediatamente después me dieron la espalda, también como los cerdos. Decepcionada por la experiencia y sin saber qué hacer me senté un momento bajo un árbol. Después de un rato llegó un pavo y asombrado me preguntó porqué no me colgaba un moco como a él. Yo no supe qué decir y el pavo me picó en una pierna, haciéndome una herida.

Tras esta desagradable situación me acerqué hasta los perros. Estaban jugando tranquilos con la granjera, no se separaban de ella, pero al verme llegar la granjera me miró con ira y entre gritos e insultos me reprochó no haber jugado con sus animales. Yo confundida sólo pude responderle que aquel no era mi lugar y me marché.

Moraleja: los cerdos serán siempre unos cerdos, las gallinas unas putas, los pavos torpes y repugnantes y las grajeras unas vanidosas manipuladoras. Algo muy similar al funcionamiento interno de cualquier empresa.
Expopress

Querido Dios:

Si me echas un cable ahora prometo ponerle tu nombre a mi primer hijo.

Gracias

Suicidio Parcial

Si no has pensado suicidarte en algún momento de tu vida, no sigas leyendo.

Treinta años han sido necesarios para reunir el valor de suicidarme, parcialmente claro. Pues el suicido completo me hubiera dejado muy sola.

La clave es mantener el cuerpo caliente y con pulso vital, para ello es importante hacer cosas como comer, dormir, beber, incluso trabajar. Esto último no es imprescindible, en realidad.

Una vez el cuerpo está en perfecto estado de revista, tan sólo hay que matar el resto, es decir, el alma. Hay gente que ya viene de serie sin ella, por lo tanto son seres semimuertos, una especie muy distinta a los suicidas parciales, puesto que los primeros no han necesitado tomar ninguna decisión.

Para matar el alma, primero se ha de ubicar en el cuerpo, normalmente se encuentra repartida por todo él en diferentes cantidades. Por ejemplo en el pie derecho hay menos cantidad de alma que en el ventrículo izquierdo del corazón, cosas de anatomía. Por lo tanto y para no perder el tiempo empezar matando al corazón sería a priori la manera más rápida de finalizar el suicidio parcial, pero no es así. Este músculo será en realidad el encargado de realizar el proceso. Es de vital importancia dejarle vivir, incluso enamorarse, el resto es tan sólo cuestión de tiempo. Las decepciones, los engaños, los fracasos que éste sufra gastarán por completo el alma y es en este momento cuando el suicidio parcial será un hecho consumado.