…La gente utiliza muy poco esta expresión porque dice demasiado. Es la forma más cobarde de decir: te quiero.
Te quiero…
…La gente siempre deja el “te quiero” a medias y la mayoría de las veces da lugar a equívocos, en cambio, si realmente se expresara lo que se quiere, todo sería más fácil. Por ejemplo:
Por eso no me gusta que me lo digan, porque no me gustan las mentiras.
- Te quiero follar, no hay lugar a dudas o follamos o no follamos, así de simple.
- Te quiero querer, este es bastante más complejo, pero al menos deja claro que en el fondo hay buenas intenciones.
- Te quiero conocer, pues bueno, es una forma de empezar.
- Te quiero seducir, no hay mucho que contar de este, es para disfrutar de copas y cenas.
- Te quiero gustar, este suele ser el anuncio de un fracaso, pero no confunde, que es de agradecer.
- Te quiero mucho, este es como fraternal, a mí los adverbios aumentativos me parece que le restan fuerza al “te quiero” de toda la vida.
- Te quiero usar, este sería uno de los más utilizados si se completaran los tequiero´s, pero claro, habría muchos que de ser conscientes se negarían a ser usados.
Por eso no me gusta que me lo digan, porque no me gustan las mentiras.
Mi bebé tiene ya dos añitos
Cómo pasa el tiempo. Parece que fue ayer cuando parí a Me Toco, Luego Existo, porque La Hija de Puta con Clase ya hacía veintiocho años que estaba en el mundo.
Todo comenzó en medio de una crisis existencialista, provocada por el caos de un terremoto emocional que derivó en varios aspectos relacionados con las metas individuales que tenía en aquel momento. Muchas cosas han pasado en estos dos años. No hay nada que esté igual que entonces, salvo mi integridad, que permanece inalterable.
No han sido pocas las criticas, y no todas constructivas, que he tenido que soportar. Recuerdo incluso cuando un día mi jefa me llamó a su despacho muy ofendida porque había llegado a sus oídos que tenía una página porno en la que aparecía una chica metiéndose un dedo. No me quedó más remedio que aclararle que no se estaba metiendo nada, puesto que la chica de la foto era yo y en el momento de la autofoto aún no me lo había metido. Esto es sólo un ejemplo, hay cientos de ellos, pero es lo que tiene ser uno mismo y vivir bajo la máxima de hacer siempre lo que te da la gana. Puedo presumir de eso y de algunas cosas más, pero luego las sensibilidades se me ofenden porque les parezco pretenciosa ¡Cuánto artista frustrado!
Aún así, como soy una persona educada y me consta que hay muchos seguidores, aprovecho esta oportunidad que me brindo para dar las gracias a los que me leen desde el respeto, a los que me leen y comentan, a los que me leen y me mandan mails, a los que me enlazan, a los que me recomiendan y a todos los que deciden por alguna u otra razón regalarme su tiempo: GRACIAS.
Todo comenzó en medio de una crisis existencialista, provocada por el caos de un terremoto emocional que derivó en varios aspectos relacionados con las metas individuales que tenía en aquel momento. Muchas cosas han pasado en estos dos años. No hay nada que esté igual que entonces, salvo mi integridad, que permanece inalterable.
No han sido pocas las criticas, y no todas constructivas, que he tenido que soportar. Recuerdo incluso cuando un día mi jefa me llamó a su despacho muy ofendida porque había llegado a sus oídos que tenía una página porno en la que aparecía una chica metiéndose un dedo. No me quedó más remedio que aclararle que no se estaba metiendo nada, puesto que la chica de la foto era yo y en el momento de la autofoto aún no me lo había metido. Esto es sólo un ejemplo, hay cientos de ellos, pero es lo que tiene ser uno mismo y vivir bajo la máxima de hacer siempre lo que te da la gana. Puedo presumir de eso y de algunas cosas más, pero luego las sensibilidades se me ofenden porque les parezco pretenciosa ¡Cuánto artista frustrado!
Aún así, como soy una persona educada y me consta que hay muchos seguidores, aprovecho esta oportunidad que me brindo para dar las gracias a los que me leen desde el respeto, a los que me leen y comentan, a los que me leen y me mandan mails, a los que me enlazan, a los que me recomiendan y a todos los que deciden por alguna u otra razón regalarme su tiempo: GRACIAS.
Con Jota de Judas
Este podría ser un manifiesto de rencor, pero en realidad es una conclusión, sin base científica dicho sea de paso, pero llegados a este punto es como para prestarle atención y cuanto menos dejarlo por escrito.
A lo largo de mi vida ha habido varios hombres importantes, por distintas razones todos ellos, pero han dejado su huella. Hasta aquí todo normal, tengo treinta años, no es nada llamativo, lo llamativo es que el nombre de todos ellos empezaba por jota, jota de Judas. Sí, jota de Judas, porque todos ellos han sido incapaces de ser sinceros y antes de reconocerse ante mí la basura que inevitablemente son han preferido disfrazarlo de “razones” que más tarde o más temprano han quedado en evidencia. Para esto tan sólo es necesario mencionar a aquel qué valoró nuestra amistad en cuarenta euros, ó aquel que pedía espacio para llenarlo con otra/as, ó incluso aquel que obsesionado con llevarme a la cama se olvidó de que yo era mucho más que una vagina y un bonito culo, por su puesto mencionar también al último que siendo mucho menos “importante” que los anteriores pero condicionado por la inicial de su nombre me sonríe fingiendo ser mi amigo mientras no pierde oportunidad de clavarme la más ruin de las puñaladas: la que se da por la espalda.
Todos ellos han salido de mi vida por la puerta de atrás entre mentiras y cobardía. Dejando una estela de malos recuerdos y mal sabor de boca. A todos ellos sólo me queda decirles algo: Con jota de Jodeos.
A lo largo de mi vida ha habido varios hombres importantes, por distintas razones todos ellos, pero han dejado su huella. Hasta aquí todo normal, tengo treinta años, no es nada llamativo, lo llamativo es que el nombre de todos ellos empezaba por jota, jota de Judas. Sí, jota de Judas, porque todos ellos han sido incapaces de ser sinceros y antes de reconocerse ante mí la basura que inevitablemente son han preferido disfrazarlo de “razones” que más tarde o más temprano han quedado en evidencia. Para esto tan sólo es necesario mencionar a aquel qué valoró nuestra amistad en cuarenta euros, ó aquel que pedía espacio para llenarlo con otra/as, ó incluso aquel que obsesionado con llevarme a la cama se olvidó de que yo era mucho más que una vagina y un bonito culo, por su puesto mencionar también al último que siendo mucho menos “importante” que los anteriores pero condicionado por la inicial de su nombre me sonríe fingiendo ser mi amigo mientras no pierde oportunidad de clavarme la más ruin de las puñaladas: la que se da por la espalda.
Todos ellos han salido de mi vida por la puerta de atrás entre mentiras y cobardía. Dejando una estela de malos recuerdos y mal sabor de boca. A todos ellos sólo me queda decirles algo: Con jota de Jodeos.
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